
“Tras una catástrofe mundial, el mundo ha quedado desolado y los únicos supervivientes han sido las máquinas, las herederas del futuro. Estas poseen en su memoria virtual toda la información de lo ya sucedido en la historia de la humanidad.”
Estos 2 últimos días me he estado acercando a las jornadas Donostia Lanean 2005 , “lo que está por llegar“, en el edificio Kursaal del barrio de Gros en la ciudad de San Sebastián. Esta feria sobre nuevas oportunidades laborales en la ciudad (biotecnología por ejemplo!) y empresas emprendedoras, era indispensable para intuir el inminente esfuerzo por parte de las autoridades de implantar un novedoso y fresco sector audiovisual en la ciudad más cinematográfica del Cantábrico (ya veis que la pequeña productora Perros Callejeros skateboard-videos no pierde oportunidad)!
Pude ver -al pasar rápidamente entre los “stands” allí expuestos- que había un espacio configurado con departamentos para la atención individual a un público que esperaba en una nutrida fila. Parece que allí, como si estuvieses en la cola de la carnicería o pescadería, se te ofrecía un trabajo a medida... Una nula y propagandística estrategia institucional para demostrar públicamente que sus esfuerzos por interceder en la problemática laboral actual es pura apariencia... Igual que con el tema de la vivienda!
Pero el caso es que en la presentación de la empresa, afincada en Irún, Dibulitoon S.L. dentro del Seminario: “Industria cultural” me impresionó una de sus cortometrajes (formato cine, 35mm) llamado: “El juego de Caín”. En este film, de animación por ordenador, aparecen unas escenas futuristas que están rodadas con actores de verdad y fondos en 3D (recreados de espacios reales), dura 12 minutos y fue dirigida en el 2004 por el donostiarra Angel Alonso.
Allí mientras nos lo enseñaban pude entrañablemente reconocer los escenarios en los que sucedía la acción (ver imagen que ilustra este artículo por ejemplo), ya que la arquitectura allá presente eran “nuestras amadas” fábricas abandonadas de Luzuriaga... en tierra fronteriza y agujero legislativo: Donostia y la población de Pasai Antxo! Este sitio son las antiguas fundiciones de Victorio Luzuriaga S.A. (zona también conocida como “Kampsa” o “Paradise”) cuya empresa continua en activo en Tafalla (Navarra) y Usurbil, en cuyas fábricas procucen: partes de motores de embolo y piezas para vehículos automóviles.
Y espero que al visionar tranquilamente podamos una vez más reafirmarnos en nuestra creencia de que se puede desarrollar trabajo: “moderno”, contemporáneo, y profesional en este paisaje nuestro... cada un@ desde su barrio/pueblo de esta fragmentada Euro-Ciudad-Vasca (o Euskal Hiria )!
*(Este cortometraje fué proyectado en la edición del año pasado del festival Kimuak , el cual ofrece las nuevas pujas del cortometraje producidas en Euskadi... y en la XV Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián... También le sirvió a la empresa para conseguir un contrato con una productora de videojuegos)!