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"Ositos y oseras en la Misha party", por Michaela Lasarte. En los últimos años, "la casa del guarda" (Donostia) se ha convertido en todo un refugio. Sus gestor@s han tenido la inteligencia de abrirla a todo tipo de gentes, y eso ha hecho que no la identifiquemos con ningún estilo en particular, ni con ninguna disciplina concreta.Subir a la casa del guarda en el monte Urgull desde la parte vieja es una pequeña aventura, y un gran placer*. La última y empinada cuesta de piedra hace de selector de personal natural: allá sólo va quién realmente esta interesad@. Y eso es una gran ventaja, porque, cuando se juntan unas cuantas personas, el ambiente suele ser estupendo. Si además coincide con una templada noche primaveral, y el cielo lleno de estrellas, ni siquiera importa que el concierto sea malo, sentarse a contemplar la ciudad burbujeante desde la terraza es suficiente. Este sábado fuimos tan afortunad@s que pudimos hacerlo todo, porque llegamos a buena hora a la Misha party. No nos sirvió la excusa de conocer a los DJs para librarnos de pagar la entrada ;), pero lo que más nos sorprendió fue cuando nos preguntaron por el osito de peluche. “¿No habéis traído un osito de peluche? Entonces no os podemos regalar el CD de “Les enfants terribles”…” Yo pensaba que con el slogan “Trae a tu osito” del flyer/cartel se referían a un acompañante (preferiblemente varón) con pelo en pecho y cachito por donde agarrar… El primer concierto empezó pasadas las 11 de la noche, con Megaafonia. Curiosamente, en Gipuzkoa hay 2 grupos con nombres parecidos: Psicofonia y Afonia. Las primeras son unas chicas de Amara que hacen punk, y los segundos son bastante conocidos en el panorama punk-Oi! giputxi. Pero los Megaafonia de BCN no tienen nada que ver con esos grupos. Su “afonía” se refiere a la que deja la resaca después de una noche barcelonesa, y el “Mega” es su complemente petardo y natural. Es curioso como, a través de las letras, los grupos nos dan mucha información sobre su universo vital. Las primeras canciones de Megaafonia hablan de clubs abarrotados, de gente a quien criticar, de exnovi@s... Pero también de fruta fresca. La puesta en escena era sumamente sencilla. Dos chicos de apariencia respetable, con pantalones vaqueros y polos negros, tan solo un poco de brillantina y unos ositos amorosos a modo de chapa gigante. Un micro, una guitarra y un portátil. Este formato de concierto, al que nos vamos acostumbrando, nos remite cada vez más a la estética del karaoke (que suele aparecer frecuentemente entre las etiquetas de grupos de synth-punk o synth-pop), y tiene también toques de teatro. Porque cuando decidimos dejar la virtuosidad técnica y vocal en manos de los virtuosos, nos queda el cálido contacto con el público, o sea, ser maj@s. Y esa fue la estrategia de Megaafonia, seguramente no pretendida. Nos contaron su odisea para llegar, desde la estación de Sants hasta el Guardetxe, y nos cayeron bien. Y es que, en esta época de decadencias de todo tipo, en lo musical hemos llegado a la radical conclusión de que sólo nos gusta la música de la gente que nos gusta; por eso no sabíamos /no contestábamos, cuando alguien nos preguntó nuestra opinión sobre lo último de La buena vida. Megaafonia siguieron con acertadas versiones de Bom bom chip! (lo cual da idea de su edad aproximada), Los Brincos y ELO. Y por fin tocaron su hit, que tantas ganas teníamos de escuchar: “Han tapiado la puerta del Razzmatazz con todos dentro”… “la han tapiado, la han tapiado, y nadie se ha dado cuenta”… El público respondió con bastante calor, y finalmente pidió al grupo que repitiera “Fruta fresca”, la versión de Bom bom chip. En lo que a mi respecta, con esas versiones y ese hit tan redondo, siempre tendrán un rinconcito en mi corazón y en mi maleta. La noche siguió con el grupo local Les enfants terribles, que a pesar de tener nombre de novela de Jean Cocteau no lograron conquistarnos. Su virtuosidad, unido a su excesivo parecido con Chucho (Los chichos, o los chochos, decía alguien por allí) no nos conquistaron. La noche terminó con un aumentó en la graduación alcohólica de los tentempiés, y músicas acordes con tales toxicidades. Nuestro Chico Tóxico , incomprendido por algun@s jauser@s desconocid@s, volvió a demostrarnos que es un crack y que con él bailamos más a gusto que cuando teníamos 10 años y ponían Fama por la tele, mientras que Iñaki Iñarra, nos hizo unas demostraciones de tecno-house fino-fino para que no olvidemos la virtuosidad de los tecno-boys de esta ciudad decadente. ¿Se puede pedir más? Sí, que el autobús nocturno llegue al Boulevard justo a la misma hora que tú, y que la resaca del día siguiente sea compatible con el buen humor. 03/04/2006 15:40 Comentarios » Ir a formulario
te robo la foto y pongo el enlace en mi fotolog de tu cornica,vale CHOCHO??
Fecha: 03/04/2006 15:54.
No se puede estar en todos los sitios, pero la crónica nos hace estar como si lo hubieramos vivido.
Eskerrik asko Mikel! Fecha: 03/04/2006 18:34.
por que no se profesionaliza 9CDR?
Que podria llegar a ofrecer como agencia de investigacion con unos minimos ingresos? ;) Fecha: 04/04/2006 09:08.
estimado iNA.munlet:
este artikulo no es del omnimencionado mkL... es de una nuev@ colaborador@! en serio. Fecha: 04/04/2006 15:25.
Nene...joder....menuda critica mas buena que nos has hecho...muchisimas gracias...estaremos eternamente agradecidos!
Fecha: 06/04/2006 21:35. |
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